Política
Fraudes, piratería y trata, negocios ilícitos que crecerán con la Copa Mundial 2026
La llegada de la Copa Mundial de Fútbol 2026 en México genera un clima de gran expectativa y emoción, pero también plantea preocupaciones significativas en términos de seguridad. La experiencia del especialista en seguridad, Víctor Manuel Sánchez Valdés, destaca los riesgos potenciales que podrían afectar a turistas y aficionados durante este evento masivo. A diferencia de eventos deportivos anteriores realizados en el país, la situación actual de seguridad es muy distinta, lo que aumenta la preocupación sobre la protección de quienes asistan.
Sánchez Valdés ha identificado diez riesgos que pueden surgir durante el Mundial, que van desde la delincuencia común hasta esquemas más complejos de estafa. Estos riesgos están vinculados tanto a la violencia de grupos criminales como a oportunidades que estos mismos grupos podrían buscar en el entorno del evento deportivo, especialmente al atraer a un gran número de turistas con un alto nivel adquisitivo.
El análisis resalta dos categorías principales de riesgo:
1. **Delincuencia común y violencia**: Hay una preocupación evidente por la posibilidad de que aficionados, staff, jugadores y trabajadores del evento sean víctimas de delitos comunes o de actos de violencia no relacionados directamente con el torneo. Esto representa un grave desafío para las autoridades y requiere una respuesta contundente para garantizar la seguridad de todos los asistentes.
2. **Negocios ilícitos**: La llegada de un gran número de turistas crea un entorno propicio para que las organizaciones criminales implementen actividades delictivas. Esto puede incluir estafas, venta de boletos fraudulentos, y otras actividades que buscan aprovecharse de la afluencia de personas.
A medida que se acerca la fecha de inicio del Mundial, la necesidad de implementar políticas de seguridad efectivas y proactivas se vuelve crítica. La experiencia previa de eventos grandes en México ha demostrado que la seguridad debe ser una prioridad para evitar que la celebración se vea opacada por problemas delictivos.