Así avanza en México el plan para el fracking; evalúa Sheinbaum el uso de agua salada

La presidenta Claudia Sheinbaum ha dado un avance significativo en sus planes para desarrollar yacimientos de gas natural no convencional en México. En un estudio presentado recientemente por un comité de expertos, se recomendó que los proyectos de fracturación hidráulica, comúnmente conocida como "fracking", se realicen únicamente con agua salada y se excluya la explotación de la cuenca Tampico-Misantla debido a sus potenciales efectos negativos en el medio ambiente y las comunidades.
A pesar de las críticas de grupos ambientalistas, Sheinbaum ha reiterado su compromiso de continuar con las evaluaciones de estos proyectos, con el objetivo de reducir la dependencia de México del gas estadounidense, del cual importa el 75%. La fracturación hidráulica, que utiliza la inyección de agua con arena y aditivos para crear microfisuras en las rocas y facilitar la extracción de gas, ha enfrentado rechazo por parte de los ambientalistas debido a su impacto sobre el agua potable y su contribución al cambio climático.
El investigador José Antonio Hernández Espriú, quien formó parte del grupo de expertos, destacó la necesidad de utilizar agua salada en lugar de agua dulce, que es vital para el consumo humano y la agricultura, y recomendó la reutilización del 75% del agua utilizada en los procesos de fracking, así como un monitoreo constante para prevenir daños ambientales.
El comité identificó áreas potenciales para evaluar la viabilidad de extraer gas no convencional, como la cuenca de Sabinas-Burro-Picachos y la cuenca de Burgos, pero descartó la cuenca Tampico-Misantla por sus posibles repercusiones. Ante estos hallazgos, el Instituto Mexicano de Tecnología del Agua comenzará a perforar pozos exploratorios para buscar agua salada en las zonas de interés.
Sin embargo, numerosas organizaciones civiles han criticado el informe, argumentando que los expertos han favorecido los intereses del gobierno y que el estudio no aborda adecuadamente la prohibición del fracking, sino cómo realizarlo con menos impacto negativo. A pesar de su formación científica y su postura opuesta previa a la fracturación hidráulica, Sheinbaum ha cambiado de opinión, en parte debido a las tensiones entre México y Estados Unidos, reflejadas en el aumento de la dependencia de gas importado.

Comentarios