Marchan en Culiacán para exigir justicia por el asesinato de Ricardo Mizael

El pasado 12 de febrero, Culiacán fue escenario de un nuevo clamor por justicia tras el asesinato de Ricardo Mizael, un joven de 15 años que perdió la vida, aparentemente de manera indiscriminada, mientras realizaba un encargo sencillo: comprar un biberón y alimento para el gato que acababa de adoptar. La noticia ha golpeado a la comunidad, especialmente en un contexto donde la violencia ha llevado a más de 11 adolescentes a ser víctimas de homicidio doloso en Sinaloa en el último tiempo.
La madre de Ricardo, Berenice, lideró una manifestación en la cual familiares y amigos, así como ciudadanos preocupados, se unieron en un recorrido a lo largo de la avenida Álvaro Obregón, portando rosas blancas y expresando su dolor. En medio de lágrimas y un profundo sentido de pérdida, la marcha comenzó en la iglesia La Lomita y se dirigió hacia el norte, encontrándose con un intento de limitar el paso de la manifestación a solo dos carriles; sin embargo, la multitud insistió en tomar todo el espacio disponible en la vía.
A lo largo del recorrido, los gritos de protesta resonaron con un mensaje claro: demanda de paz y justicia, particularmente en situaciones que involucran a los más jóvenes, como fue el caso de Lucas, también de 15 años, entre los más recientes afectados. Pese a los intentos de no politizar el movimiento, algunos representantes de partidos políticos como el PRI y PAN hicieron acto de presencia, lo que suscitó diversas reacciones entre los manifestantes.
El evento, además de ser un acto de duelo, sirvió para recordar a otros jóvenes caídos por la violencia, como los hermanos Gael y Alexander, cuya muerte en un ataque armado sigue latente en la memoria colectiva de la comunidad.

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