“Sirat”

La película "Sirat", del director franco-español Oliver Laxe, explora una experiencia mística y aterradora a la vez, utilizando el concepto del "puente" que debe cruzar un creyente del Islam para alcanzar la gloria. En este contexto, el filme evoca la agonía y el éxtasis de este pasaje simbólico.
La trama sigue a Luis, un padre que, junto a su hijo Esteban y su perra Pipa, recorre el desierto marroquí en busca de su hija Mar, quien ha desaparecido y se sospecha que podría estar en una serie de raves. Este viaje, a través de un ambiente hostil, se convierte en un road movie atípico, donde los desafíos físicos como el sol, la falta de agua y la incomodidad constante hacen que los personajes dependan de otros sentidos para continuar su travesía.
Laxe incorpora actores no profesionales que representan a personas que habitan el universo de las raves. Esto aporta una autenticidad sorprendente a la película, ya que estos individuos están familiarizados con la catarsis de la música y el baile, creando una experiencia cinematográfica donde se refleja su capacidad para la fusión y el éxtasis colectivo.
El director enfatiza la importancia de mostrar y celebrar las heridas, tanto internas como externas, destacando que estos personajes parecen cobrar vida en el tumulto de la celebración continua que es el rave. La película resalta no solo el desierto y la gente, sino también la música y el ambiente vibrante, donde el rave se convierte en el auténtico protagonista de esta experiencia sensorial.
Con "Sirat", Laxe busca maravillar al espectador, llevándolo a una reflexión sobre la transformación y la complejidad de las relaciones humanas en contextos extremos, donde el sufrimiento puede dar paso a momentos de profunda conexión y liberación.

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