La inflación en México se desacelera en abril, pero sigue golpeando el bolsillo de los consumidores

La inflación en México alcanzó en abril un 4,45% anual, lo que representa una leve disminución respecto al 4,59% de marzo. A pesar de esta baja, los ciudadanos como Rosa María Díaz, de 67 años, continúan lidiando con el aumento de los precios en alimentos y combustibles, lo que ha obligado a muchas familias a ajustar sus hábitos de consumo, como sustituir carne y pollo por hortalizas.
El INEGI reportó que en abril el Índice Nacional de Precios al Consumidor mostró una variación mensual de 0,20%. Los precios se vieron impulsados por aumentos en productos esenciales como el chile, el tomate, la papa y servicios de transporte, a pesar de que el gobierno ha tratado de mitigar los efectos de la inflación con subsidios y reducciones de impuestos.
El contexto internacional, especialmente el aumento del precio del petróleo debido a conflictos en el Oriente Medio, ha mantenido presionados los precios de los combustibles. Por ejemplo, el tomate, fundamental en la cocina mexicana, ha visto un incremento de más del 100% en el último año, superando los 60 pesos por kilo (aproximadamente 3,5 dólares).
Un informe del banco Grupo Financiero Base sugiere que además de los factores internacionales, la inseguridad, la falta de apoyo al sector agrícola y la producción reducida debido a impuestos a las importaciones han afectado la oferta de alimentos. Sin embargo, algunos alivios en la inflación se han experimentado con la reducción estacional de tarifas eléctricas y precios de algunos alimentos y servicios como el pollo y los plátanos.

Comentarios