“Mr. Gwyn”, una obra de contemplación y silencio

La reseña sobre "Mr. Gwyn", la novela de Alessandro Baricco adaptada por Juan Cabello y dirigida por Alonso Íñiguez, presenta una reflexión profunda sobre el acto de creación y la búsqueda de la verdad a través de la observación. La trama sigue a un escritor que renuncia a su profesión para dedicarse a realizar retratos literarios, explorando la intimidad y la conexión entre el observador y el observado en un proceso que se asemeja a un ritual.
La colaboración entre Cabello e Íñiguez en la adaptación teatral se destaca por su capacidad para trasladar la esencia de la novela a una narrativa escénica, logrando un flujo rítmico que refleja el tiempo suspendido que vive el protagonista. El uso del silencio y la contemplación se convierte en un elemento central, permitiendo que tanto el escritor como los retratados encuentren su propia verdad.
Sin embargo, la crítica menciona que el segundo acto de la obra puede caer en la repetición y en la necesidad de brindar explicaciones que, aunque respeten la intención del autor, podrían resultar innecesarias para el desarrollo de la narrativa. Esto puede afectar la fluidez y la fuerza de la representación, debilitando el impacto emocional que se busca transmitir.
En resumen, "Mr. Gwyn" ofrece una exploración fascinante y estética de la creación literaria y la búsqueda de identidad, aunque su desarrollo podría beneficiarse de una mayor concisión en la parte final de la obra. La adaptación muestra un gran respeto por la obra original y logra crear momentos de profunda conexión y reflexión.

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