México trata a ciegas a pacientes renales; 9 de cada 10 casos no sabían que estaban enfermos
La Enfermedad Renal Crónica (ERC) ha sido declarada por algunos médicos como "la nueva pandemia" en México, dado su creciente impacto en la salud pública. Actualmente, esta condición es una de las principales causas de muerte en el país. Sin embargo, la falta de un registro nacional impide conocer la cifra exacta de pacientes afectados y dificulta el control y tratamiento adecuados.
Los factores de riesgo más relevantes para la ERC en la población adulta mexicana incluyen la diabetes mellitus (18%), hipertensión arterial (entre 30% y 50%), obesidad y sobrepeso (75%). Según proyecciones, se estima que para marzo de 2025, el 90% de las personas con ERC no tendrán conocimiento de su condición.
El Protocolo Nacional de Atención Médica (Pronam) reconoce la ERC como un grave problema de salud pública global, con prevalencias que podrían alcanzar hasta el 15% en México. Según la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición Continua (ENSANUT 2022), la prevalencia de ERC está en aumento y podría llegar al 22.8% entre adultos de 20 años o más.
La president del Instituto Mexicano de Investigaciones Nefrológicas, Olynka Vega Vega, señala que no tener un registro nacional es un reflejo de la magnitud del problema. Según el Centro Nacional de Transplantes (Cenatra), de más de 18 mil personas en espera de un transplante, al menos 14 mil requieren un transplante renal, y solo se realizan alrededor de 700 a la año, lo que contrasta fuertemente con la necesidad.
Este escenario subraya la urgencia de establecer políticas efectivas para la atención y prevención de la ERC en México.


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