Pese a inseguridad en Sinaloa, mineros confiaban: relata esposa de géologo secuestrado en Concordia
Antonio Esparza, un geólogo con más de 40 años de experiencia en proyectos mineros, fue secuestrado el 23 de enero en un sitio de trabajo en la Concordia, Sinaloa. Tres días antes de su desaparición, expresó su preocupación por la creciente inseguridad en la región, pero confiaba en las medidas de seguridad implementadas. Su esposa, María Elena Morán, compartió que él creía que la empresa tenía buenas negociaciones con los grupos criminales que extorsionaban a los trabajadores.
Tras su secuestro, se ha realizado una misa en Hermosillo, donde se espera que los trabajadores desaparecidos sean encontrados con vida. Antonio Esparza sigue sin ser localizado; su ADN no ha sido identificado en las fosas comunes. Las familias de las víctimas han manifestado su descontento con la versión oficial de que el ataque fue producto de una "confusión". María Elena rechazó esta explicación, señalando que los atacantes ingresaron al campamento a las 4:00 de la mañana, y no había razones para asumir que se trató de un error.
La familia de Esparza mantiene la esperanza de que, dada su experiencia, haya podido establecer algún tipo de comunicación con sus captores. Carlos Miguel Esparza, su hijo, se aferra a la posibilidad de que su padre pueda negociar su libertad. Entrenados en el dolor y la incertidumbre, han optado por ignorar las especulaciones sobre la muerte de Antonio, dado que no hay confirmación alguna por parte de las autoridades o de la empresa sobre su paradero.


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