Alrededor de 100 familias han sido forzosamente desplazadas en la sierra de Chilpancingo por violencia

La situación de violencia y falta de seguridad en las comunidades de Agua de Hernández y Rincón de Alcaparrosa, en el municipio de Chilpancingo, ha llevado a un desplazamiento forzado de aproximadamente 100 familias. Este éxodo ha sido impulsado por el temor a los enfrentamientos entre organizaciones criminales que luchan por el control de la región. Las familias comenzaron a abandonar sus hogares tras el retiro de las fuerzas de seguridad, que incluían a la Policía Estatal, el Ejército y la Guardia Nacional.
El comisario de Agua de Hernández, quien prefirió mantener su anonimato por razones de seguridad, confirmó que solo quedan unas diez de las 50 familias que solían habitar la comunidad. Los testimonios de los habitantes reflejan un profundo miedo a la violencia y a posibles atropellos por parte del crimen organizado, intensificado por una serie de balaceras y robos que se han registrado recientemente.
A pesar de que algunos habitantes desearían permanecer en sus hogares, el temor y la falta de seguridad han forzado a muchos a buscar refugio en lugares considerados más seguros, como Ocotito y Coacoyulillo. Aquellos que han quedado enfrentan la difícil realidad de tener que dejar atrás sus pertenencias y animales, y muchos se encuentran en una situación de desamparo. La esperanza de los pobladores es que el regreso de las fuerzas de seguridad permita la estabilidad necesaria para que las familias puedan volver a sus hogares.

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