Cobro de piso por jugar futbol, las denuncias no atendidas detrás de la masacre en Salamanca

El incidente en Salamanca, Guanajuato, destaca una grave crisis de seguridad en la región, particularmente en relación con el deporte amateur. A pesar de las alertas tempranas por parte de organizadores de ligas de fútbol sobre amenazas de extorsión por parte del crimen organizado, las autoridades no tomaron las medidas necesarias, lo que culminó en una tragedia con 11 muertos tras un ataque en un campo de fútbol.
Los mensajes de extorsión, que solicitaban cuotas de 50 mil pesos para permitir los juegos, reflejan una alarmante escalada en la violencia y extorsión que van más allá de los comercios y ahora afectan a actividades comunitarias como el deporte y las festividades. Esto no solo atenta contra la seguridad de los ciudadanos, sino que también desmantela la cohesión social que estas actividades promueven.
La reacción del presidente municipal de Salamanca, César Prieto Gallardo, pidiendo apoyo a autoridades superiores para fortalecer la seguridad en la región, señala la urgencia de abordar esta problemática. La situación requiere atención y acciones efectivas para restaurar la tranquilidad y seguridad en la comunidad.

Comentarios