Con su prohibición, los cárteles se afianzan en el jugoso negocio de los vapeadores

El artículo destaca un problema grave en México relacionado con la violencia del crimen organizado y el impacto de la regulación de productos como los vapeadores. La narrativa comienza con un caso específico donde miembros de un cártel secuestraron a trabajadores de una tienda de vapeadores para dejar claro que ellos estaban tomando control sobre el negocio, lo que refleja la intimidación y el poder que ejercen los cárteles en ciertas industrias.
Con la reciente prohibición del comercio de vapeadores en México, aunque el consumo sigue siendo legal, los expertos creen que esto solo beneficiará a los grupos criminales al cederles el mercado. Según Zara Snapp, la prohibición entrega una oportunidad a estos grupos no estatales, en un contexto donde ya hay altos niveles de corrupción y violencia. Alejandro Rosario, un abogado del sector, también señala que el creciente interés de los cárteles en el mercado de vapeadores se debe a que este sector puede generar ingresos significativos para financiar otras actividades delictivas, aunque la legalidad de estos productos en EE. UU. dificulta su vigilancia.
En resumen, la situación ilustra cómo las regulaciones pueden tener efectos no deseados, potenciando el control del crimen organizado sobre ciertos mercados, y resalta la compleja relación entre el narcotráfico y la política de drogas en la región.

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