La 4T se fractura en Oaxaca mientras Salomón Jara se regodea de su “triunfo”
El reciente proceso de consulta de Revocación de Mandato en Oaxaca ha generado una gran controversia, evidenciando un alto porcentaje de abstencionismo que superó el 70%, junto con el descontento que manifestaron aproximadamente 351 mil ciudadanos. A pesar de los resultados adversos, el gobernador morenista Salomón Jara Cruz se mostró complacido, proclamando un “triunfo” en medio de acusaciones de fraude y prácticas indebidas por parte de su administración.
La situación se complica aún más con la inminente llegada de la consulta a los tribunales, como han anticipado miembros de los Partidos del Trabajo y Movimiento Ciudadano, lo que podría derivar en repercusiones legales y políticas importantes. El fracaso en atraer una participación significativa ha sido interpretado como una derrota para el grupo político del gobernador, con miras hacia las elecciones del 2028.
A través de este proceso, se ha hecho evidente una creciente disidencia dentro del ámbito político, con el Partido del Trabajo, que formó parte de la coalición, separándose de Salomón Jara Cruz y tildándolo de “narcogobernador”. También se ha observado un cambio en la opinión pública, con la pérdida de apoyo en las principales ciudades del estado y un aumento del respaldo en áreas rurales.
La respuesta del gobernador, que en su conferencia matutina calificó su ubicación en el panorama político como un “triunfo de la Primavera Oaxaqueña” con una diferencia del 19% entre sus apoyos y los votos en contra, contrasta con la realidad que refleja la desconfianza y el rechazo hacia su administración, una situación que se ha manifestado incluso en la reducción de publicidad y promoción de su gobierno en los medios locales. Así, la consulta, lejos de consolidar su liderazgo, ha desatado una crisis de credibilidad y apoyo dentro de su gestión.


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