Profesor de Cambridge acusado de plagio fue hallado muerto; familia denunció “campaña de acoso”
El primer ministro británico, Andy Burnham, expresó su tristeza por la repentina muerte del académico Jason Arday, quien se había convertido en el profesor negro más joven en la Universidad de Cambridge antes de renunciar tras ser acusado de plagio. En declaraciones a los medios, Burnham destacó que esta tragedia es particularmente dura para la familia y amigos de Arday, quienes ahora enfrentan este difícil momento.
Jason Arday, de 41 años, fue encontrado inconsciente en una vivienda del sur de Londres, y aunque la policía inicialmente no confirmó su identidad, se conoció posteriormente que era él. La Universidad de Cambridge también manifestó su consternación a través de un comunicado de su vicerrectora, Deborah Prentice.
La familia de Arday acusó a los medios y a ciertos académicos de llevar a cabo una "campaña de acoso" que afectó gravemente su vida. Este escándalo se desató tras acusaciones de plagio en su trabajo académico, específicamente en su tesis doctoral, lo que fue utilizado por algunos medios de comunicación, especialmente de derecha, para cuestionar su valía y el impacto de las políticas de diversidad en su carrera.
Arday decidió renunciar a su puesto y a su membresía en el Jesus College después de que se anunciaran investigaciones sobre las acusaciones. En su carta de renuncia, indicó que era una forma de terminar con un periodo difícil, pero dejó claro que esto no debía ser interpretado como una aceptación de las acusaciones en su contra.
La policía, tras recibir un aviso, encontró a Arday en su domicilio y aunque la muerte está siendo considerada inesperada, no se sospecha de circunstancias delictivas. La secretaria de Educación, Lucy Powell, también se mostró conmocionada y pidió respeto por la privacidad de la familia en este momento.
La controversia en torno a Arday generó divisiones en la comunidad académica, con algunos apoyándolo y otros critiándolo. Prentice se comprometió a llevar a cabo una investigación completa y aseguró que la situación no debería utilizarse para generalizar sobre otros académicos de minorías étnicas. Arday, por su parte, había reconocido algunos errores, pero sostuvo que las acusaciones eran injustas y estaban impulsadas por racismo.

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