Sheinbaum y Morena: mal y de malas
La presidenta Claudia Sheinbaum y el partido Morena enfrentan una serie de crisis y conflictos a medida que se acercan las elecciones de 2027. Entre los problemas destacan el gobernador Rubén Rocha Moya, la reactivación del caso Ayotzinapa, el retiro de la visa a Andrés Manuel López Beltrán, y la confrontación con el dirigente del PRI, Alejandro Moreno, quien ha calificado al partido de Sheinbaum como un “narcopartido”.
Estos conflictos han causado un impacto negativo en la opinión pública y en el electorado, exponiendo acusaciones de corrupción, vínculos con el narcotráfico, y otros temas sensibles como la salud y la educación. El contexto se agrava con la reciente decisión del gobierno de Sheinbaum de publicar una lista de medios y periodistas que supuestamente participarían en una campaña en su contra, lo que ha sido interpretado como un intento de censura.
El gobierno ha optado por una estrategia de confrontación, buscando reabrir expedientes judiciales contra Moreno y enfrentándose a los medios de comunicación que critican su administración. Sin embargo, esta táctica podría resultar contraproducente y dejar a la presidenta en una posición débil de cara a las elecciones.
Es evidente la necesidad de un cambio de estrategia en la gestión de Sheinbaum y en la dirección de Morena. Sin una reevaluación de su enfoque hacia estos crisis y la información que circula en los medios, se sitúan en un terreno peligroso, que podría perjudicarles en las elecciones de 2027 y 2030.


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