Autoridades de la UAEM declaran código rojo tras 11 días de desaparición de alumna

La desaparición de Kimberly Ramos Beltrán, una estudiante de 18 años de la Universidad Autónoma del Estado de Morelos (UAEM), ha generado una ola de protestas y críticas hacia las autoridades universitarias y de seguridad en el estado. A 11 días de su desaparición, ocurrida el 20 de febrero de 2026, la comunidad estudiantil tomó la rectoría de la universidad en demanda de respuestas y acciones efectivas para garantizar su seguridad y la de otros estudiantes.
La familia de Kimberly, al notar la falta de acción rápida por parte de la fiscalía—donde la denuncia formal solo fue ingresada un día después de su desaparición—decidió iniciar su propia búsqueda. Las protestas comenzaron a intensificarse tras incidentes reportados en el campus, incluyendo intentos de secuestro y asaltos en el transcurso de una semana, lo que ha llevado a una creciente preocupación por la seguridad en la universidad.
Durante las movilizaciones, los estudiantes exigieron reunirse directamente con la rectora Viridiana Aydeé León Hernández, quien llegó a la protesta con varios funcionarios estatales, pero evitó abordar las demandas de los estudiantes de manera directa. Esto provocó momentos de tensión que resultaron en confrontaciones físicas, evidenciando el descontento de la comunidad universitaria con la gestión de la rectoría en un contexto de creciente inseguridad.
La situación ha llevado a las autoridades universitarias a implementar un "código rojo" y suspender las actividades presenciales en el campus principal, priorizando la búsqueda de Kimberly, que continúa mientras las exigencias de los estudiantes por respuestas contundentes siguen en aumento.

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