Critican “doble estándar” de Sheinbaum sobre el respeto al debido proceso tras el caso Rocha Moya

La situación descrita en el artículo aborda un escenario hipotético en el que Estados Unidos lleva a cabo un operativo unilateral en México para capturar al gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, y a otros funcionarios vinculados al Cártel de Sinaloa. Stephanie Brewer, directora para México de WOLA, destaca que este tipo de acción sería un "acto extremo" que podría dañar de manera irreversible la relación bilateral entre México y Estados Unidos.
Brewer menciona que, bajo la administración de Donald Trump, ha surgido una nueva credibilidad y preocupación respecto a la posibilidad de que Estados Unidos realice operaciones militares directas en México para combatir el narcotráfico. La designación de ciertas organizaciones criminales como "terroristas" por parte de Trump refuerza esta noción, ya que facilita la ejecución de acciones militares bajo la legislativa de EE.UU. Esto se convierte en una inquietud palpable sobre cómo la escalada de tensiones podría llevar a Estados Unidos a tomar decisiones drásticas, como una intervención militar.
Además, Brewer expresa que tales acciones no solo implicarían una violación de soberanía, sino que tendrían repercusiones significativas en la colaboración en materia de seguridad entre ambos países, algo que es crucial en la lucha contra el narcotráfico y la violencia relacionada. La posibilidad de que se rompa la relación bilateral es un elemento que resalta la gravedad y las implicaciones de estos operativos unilaterales. En resumen, el artículo subraya la tensión actual entre la lucha contra el narcotráfico y la diplomacia internacional, junto con las posibles consecuencias de un enfoque militarizado.

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